
Existen multitud de teorías que proponen un nuevo modo de entender la realidad. El paradigma holográfico, las teorías de cuerdas, la geometría áurea o los fractales, parecen ser las claves para proporcionar un modo óptimo con el que poder re-explicar todo lo que tenemos alrededor.
Revistas de primera linea llevan tiempo exponiendo en sus portadas importantes pistas para poder entender que el universo en el que vivimos es un fractal auto semejante a phi o áureo. En 2003, la revista Nature nos decía en su portada: "¿Es esta la forma del universo?, refiriendose a la geometría del dodecaedro. Por otro lado, New Scientist, en 2007 titulaba lo siguiente: "¿Será el universo un fractal?". ¿Como podrian las dos publicaciones tener razón?
Dan Winter nos envió un mail hace un mes y medio, contándonos lo que él y muchos otros científicos llevan años explicando. Tanto Nature, como New Scientist, como otras tantas revistas más que hablan sobre la cosmología fractal del universo, llevan razón, pero se están dejando partes verdaderamente importantes por explicar y son éstas las que acaban de darle el significado completo a tan increible descubrimiento.
Lo que se dejan por contar, es que el dodecaedro es la única geometría en tres dimensiones que está basada en la proporción áurea o phi. La estelación, o prolongación de los vértices, de ésta forma, genera el icosaedro y la estelación de los vértices de éste, genera de nuevo el dodeca. Esta geometría es precisamente la que permite el colapso infinito, no destructivo, de ondas, que es la compresión que produce aceleración, o, en otras palabras, gravedad! Es la geometría del a.d.n., como de cualquier proteina, de la rejilla planetaria, del zodíaco, de las galaxias, del nucleo atómico... la proporción áurea es la proporción mediante la cual se incuba y crece todo lo que existe. Como se distribuyen las ramas de las plantas para obtener máximo rendimiento de la luz solar, es exactamente la misma proporción mediante la que se ramifican los bronquios en los pulmones, las redes de venas o los rios, o el circuito nervioso de un corazón. Es la simetría concreta que permite la incrustación, embonamiento o anidación de todos los solidos platónicos, es decir, la forma que alberga todas las formas!
Son conceptos que a primera vista parecen complejos, pero en realidad no lo son tanto. Hemos de tener en cuenta, que según nos cuentan, el universo está hecho de una sola substancia, la energía. Es muy reconocida la fórmula de Einstein E=mc2, que nos dice que la materia es solo un montón de energía moviéndose tan despacio que podemos tocarla y sentarnos en ella y que la energía es tan solo un poquito de materia moviéndose tan deprisa, que tenemos problemas para encontrarla. Del mismo modo, el principio de transformación de frecuencias de Fourier nos explica que hasta las formas más complejas son una simple suma de ondas senoidales de longitudes diferentes y por lo tanto, esta substancia universal, la energía, tiene una sola forma de onda, la onda senoidal.
En un mundo hecho de ondas, solo podrian existir dos formas geométricas, el toroide y la espiral áurea. La forma de un toroide, un donut, es la única forma, de un mundo de ondas, que puede volverse coherente, es decir, retener su forma como si de un anillo de humo se tratara. Todos los anillos de humo que se quieran relacionar con el primero, deberán hacerlo anidándose en un patrón concreto. El mejor patrón para llevar esta anidación a buen termino, es la proporción áurea, que permitirá que los anillos de humo puedan acordarse de sus respectivas formas compartiendo sus mismas estructuras.
Tan solo la simetría de la proporción áurea permite que ondas que convergen puedan sumarse y multiplicarse al mismo tiempo. Solo de este modo, las ondas pueden anidarse juntas sin interferir entre ellas y sin la resultante pérdida de memoria de sus estructuras. Una espiral áurea, puede anidar dentro de si misma triángulos, cuadrados y figuras de cinco lados, creando de ese modo el dodecaedro. Así pues, el dodecaedro, es el nido áureo perfecto para hacer que la información se vuelva estructura coherente (forma) y pueda moverse sin la perdida de inercia (conciencia). Por ello el trenzado de la molécula del a.d.n. o una galaxia, siguen ese patrón concreto. [fragmento del libro de Dan Winter "Alphabet of the heart"]
Es muy interesante poder entender como a raíz de la anidación de ondas en las simetrías de los poliedros básicos, se forman todos los elementos de la tabla periódica. Es la clave para entender la ciencia que hay detrás de la alquimia, de la fusión, del proceso de transformación de las estrellas, del crecimiento de cualquier secuencia de información biológica o de un calendario como el maya.
Bueno, por hoy ya basta de información! Pero antes de acabar, es ineludible la pregunta de ¿para que sirve saber todo esto? La respuesta es sencilla. Si todo lo que existe esta hecho de lo mismo (energía) y se intercomunica de un único modo (phi, pi), se podría decir que tenemos la capacidad de acceder a la fuente de todo, ya que estamos hechos de lo mismo que ella y nos comunicamos como ella!!! A este proceso de comunicación se le suele llamar iluminación, éxtasis, kundalini, nagual, entre otros y es una práctica muy extendida a través de la sabiduría de casi todas las culturas ancestrales de nuestro planeta. ¿Por que no se nos enseñará esto en las escuelas?
Es una pregunta que dejaremos para nuestro próximo capítulo... :D Para los que os hayais quedado con más ganas de información, no desespereis, pues en el segundo capítulo de nuestra sección de ciencia explicaremos todo este embrollo en profundidad!

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